
Los recuerdos, algo que siempre nos acompaña y nos hacen ser lo que somos. En el día de hoy ha habido muchos momentos en los que me ha tocado recordar, pensar en cosas que me sucedieron, que NOS sucedieron (a mí y a otras personas que me acompañaron) algunas felices, otras tristes, otras simplemente extrañas, pero que me hicieron estar ahora como estoy, con quien estoy y sobre todo como soy. Con todo esto te paras a pensar en el tiempo, en los cambios, en los momentos vividos y en lo que nos queda por vivir, en como personas que parecía siempre iban a estar ahí han dejado de estarlo, como otras a las que no tenías tanto en consideración lo están a pesar de todo.
Es curioso lo que pueden llegar a hacer unas simples palabras, a lo que puede llevar una conversación de no más de una hora, a lo que llevan ciertas preguntas, todo lo que se consigue hablando y recordando: a veces reir, otras llorar, y otras incluso volver a hacer que nos preocupemos como en ese primer momento. Pero no, son simples recuerdos que nos enseñan como era nuestra vida, pero no cómo es ahora y como puede llegar a ser en el futuro.
De momento, hay que vivir, pensar en el presente, darnos cuenta de que somos lo que vivimos y lo que queramos ser, no lo uno o lo otro, si no ambas cosas, inseparables, inalterables, simplemente cada uno de nosotros.
